Fábulas de amor

Fábulas de amor

martes

Sólo sabes que fue tuyo una noche y aún así lo quieres, lo deseas. ¿Por qué te sientes así? Ni tu lo sabes, yo tampoco. Y sin embargo lo quieres, sientes como tuyo algo que no te pertenece ni te perteneció nunca en realidad, porque él ya tenía dueña. Necesitas volver a sentirlo, sentir que es tuyo otra vez. Pero eso no puede pasar. O tal vez sí, pero todo está en manos del destino, al que le ruegas cada día que pasa para que se ponga a tu favor. Y quizás ese sea el error. Mejor que quedarte sentada esperando a que el destino juegue sus cartas, ¿no sería levantarte y buscarlo?